En un proceso científico, la velocidad es una palabra prohibida. Pero cada paso, por mínimo que sea, adquiere una dimensión enorme. Es lo que está pasando con la aplicación en seres humanos de una investigación desarrollada por el Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) para combatir la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Según avanzó ayer a Efe Elena Contreras, directora de la Fundación Diógenes ˆimpulsora de este trabajoˆ, las intervenciones realizadas a los pacientes seleccionados para este ensayo clínico han resultado «satisfactorias».
Consultada por EL MUNDO sobre este asunto, Contreras desveló que, si bien las operaciones se han desarrollado con éxito, ahora «falta conocer si surten efecto». El proceso, desarrollado en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, consiste en «inyectar células madre del propio paciente en su médula espinal», para que «generen sustancias beneficiosas que eviten la degeneración de las células que están muriendo por la enfermedad». Esta investigación, pionera en el mundo, cosechó grandes éxitos en ratones.
Sin embargo, explicó Contreras, «todavía habrá que esperar hasta después de verano para saber si en humanos se consiguen los mismos resultados». De los diez pacientes seleccionados «procedentes de toda España», siete ya han sido intervenidos. El primero de ellos, «en septiembre de 2006», por lo que habrá que esperar un año para sacar alguna conclusión. «Es un proceso lento, los pacientes están desesperados», cuenta la directora de la Fundación. Pero nadie desea acelerar ningún dictamen erróneo.
La Universidad de Elche investiga acciones para tratar de avanzar en la cura de la ELA desde hace aproximadamente 7 años. Lo hace por medio de un equipo de científicos del Instituto de Neurociencias encabezados por el investigador Salvador Martínez.
Para posibilitar esa investigación, la Fundación Diógenes y el Ayuntamiento de Elche suscribieron un primer convenio en 2001. El acuerdo plasmaba la aportación anual de 12.000 euros hasta 2006 por parte del Consistorio para financiar esa investigación. Precisamente en el marco de este primer convenio suscrito es en el que se han producido los primeros avances que ahora se han puesto en práctica en pacientes reales.
En 2006, la Fundación Diógenes suscribió un segundo convenio son el Ayuntamiento de Elche para seguir avanzando en las investigaciones del Instituto de Neurociencias. Por medio de ese acuerdo, el Consistorio ilicitano va a aportar anualmente, hasta 2010, 20.000 euros a ese trabajo.
Estas operaciones forman parte del segundo proyecto incluido en esta investigación. El primero fue «la experimentación con animales», realizada en el Instituto de Neurociencias. Una vez comprobados los beneficios de la inoculación de células madre en los roedores ˆen los que se reprodujeron las mismas condiciones en que deja la ELA a los afectadosˆ, «un equipo de Hematología» del hospital murciano «se interesó por su aplicación a seres humanos».
Los implantes se han realizado en el Virgen de la Arrixaca. El hospital Morales Meseguer ˆtambién murcianoˆ se ocupa del tratamiento de las células. Pero con estas intervenciones, si finalmente se cosechan los resultados esperados, «sólo se consigue frenar el avance de la enfermedad». Y desde la Fundación Diógenes persiguen asestar el golpe definitivo a esta enfermedad degenerativa. Su curación, que es el tercer paso del proyecto. «Se trata de investigar con celulas madre embrionarias» para que, con ellas, puedan sustituirse las células afectadas irremisiblemente.
