Se puede afirmar con rigor que la ELA no ataca ninguna función sexual, ahora bien, el estrés propio al recibir la noticia, la posible depresión o la falta de una total coordinación muscular, pueden generar problemas, en ningún caso deben de atribuirse a la ELA.
Las prácticas sexuales deberán ir adaptándose a la nueva situación tratando de mantener valores esenciales como intimidad, afectividad, contacto físico, ternura, caricias, sensualidad y todas aquellas cosas que tienen mucho que ver con el placer y poco con la potencia y el esfuerzo físico.
