El inicio puede manifestarse por cualquier grupo muscular del cuerpo tendiendo posteriormente a la generalización
La ELA debilita los músculos denominados esqueléticos, pudiendo dar como resultado eventual una parálisis total. El deterioro de las motoneuronas superiores ocasiona rigidez en los músculos y exagerados reflejos.
Cansancio excesivo y sin motivos, caídas frecuentes, falta de movilidad en los dedos, forma de andar distinta por falta de fuerzas en las piernas, forzando las caderas.
En algunos casos los primeros síntomas se manifiestan con problemas en el habla o en la deglución, en otros son contracciones de músculos, espasmos y entumecimientos, motivados por la pérdida de tejido muscular. Al ser una enfermedad progresiva, es frecuente que el enfermo experimente todos estos síntomas
Síntomas motores: debilidad, atrofia, fasciculaciones y calambres musculares.
Síntomas secundarios: contracturas, exceso de salivación, dificultad para respirar, dolor, dificultad para tragar.
Síntomas emocionales: Períodos involuntarios de risa o llanto, depresión.
En la gran mayoría de los afectados no hay síntomas cognitivos.
En la ELA, se pierden gradualmente las células nerviosas que se encargan de enviar el mensaje de movimiento a los músculos. En la mayoría de los casos, se desconoce la causa. A medida que se pierden estas neuronas motoras, los músculos que controlan se debilitan y después, dejan de funcionar.
El trastorno de las neuronas motoras superiores o inferiores ocasiona: debilidad, calambres musculares, dificultades con el habla y con tragar y desequilibrio.
El trastorno de las neuronas motoras superiores ocasiona: rigidez (espasticidad), reflejos de tendones que son rápidos o se extienden anormalmente, presencia de reflejos anormales
El trastorno de las neuronas motoras inferioreso casiona: músculos que se mueven rápidamente, reducción del bulto muscular (atrofia), se cae el pie, dificultades para respirar.
Los músculos involuntarios no son afectados, tampoco los voluntarios que mueven los ojos, control de vejiga y resto de las funciones intestinales, así como la función sexual. El intelecto y los sentidos de la vista, el oido y el tacto no son afectados.
