Esperanza
El símbolo de Fundación es una luz, la luz de un pequeño farol como el que llevaba Diógenes de Sínope, filósofo griego que adoptó la indumentaria, las ideas y el estilo de vida de los cínicos, éste recorría las calles de Atenas a plena luz del día como crítica a los letrados de su época que desatendían los sufrimientos de sus propios conciudadanos. Al preguntársele la razón de este acto, contestaba: "Tengo esperanza, por eso busco un hombre de verdad, honesto sobre la faz de la tierra".
Esperanza, esta es la palabra que nos sustenta, y, unida al esfuerzo de muchas personas, ilumina con más fuerza el difícil camino que día a día recorren los enfermos de ELA y sus familias. Los últimos años han sido muy prolíficos en estudios científicos. No es de extrañar, ya que hasta no hace mucho, la ELA era una enfermedad degenerativa prácticamente desconocida. Hoy sabemos mucho más sobre ella, y estamos muy esperanzados en que en los próximos años se desarrollen los tratamientos que puedan demorar la progresión de esta cruel enfermedad. La investigación actual sobre ELA avanza día a día y nos brinda nuevos resultados constantemente. Resultados que si bien no son determinantes para acabar con la ELA, sí no hace albergar ciertas esperanzas.
Coraje en la lucha
La Fundación Diógenes nació en el año 2000 gracias al coraje de un hombre, José Luis Pérez, al que la ELA no consiguió amedrentar; muy al contrario, le dio el empuje y el estímulo necesario para crear esta FUNDACIÓN. Tras él llegó Nieves Berenguer, afectada también de ELA y luchadora incansable. El ejemplo de José Luis y de Nieves nos sirve a todos los que hoy formamos parte de la FUNDACIÓN DIÓGENES para continuar la búsqueda de los medios necesarios para que nuevas líneas de investigación encuentren solución a esta terrible enfermedad. Hoy en día la Fundación la siguen integrando personas afectadas o no que, con fuerza, tesón, optimismo y empuje hacen que esta lucha sea más esperazadora. La intención de esta página es la de transmitir, por una parte, este coraje, esta esperanza, este crecerse ante la adversidad; y por otra, trasladar la información obtenida sobre los nuevos caminos abiertos a la esperanza por los equipos de investigación que día a día avanzan en esta búsqueda.
